Cuando se piensa en asma, la imagen típica es la de un niño con un inhalador azul. Pero el asma puede aparecer por primera vez en la adultez, y en adultos los síntomas son frecuentemente distintos y más difíciles de reconocer.
El asma del adulto no siempre silba
El silbido al respirar es el síntoma más conocido del asma, pero no siempre está presente. En adultos, especialmente en mayores de 40 años, el asma puede manifestarse solo como tos seca persistente, sensación de opresión en el pecho, o falta de aire con el ejercicio sin ningún silbido.
¿Con qué se confunde?
Con insuficiencia cardíaca, con EPOC, con ansiedad, con reflujo gastroesofágico y con disfunción de cuerdas vocales. Todas pueden dar sensación de ahogo y tos. Sin una espirometría, es difícil distinguirlas.
Factores desencadenantes en adultos
El ejercicio físico, el aire frío, los perfumes fuertes, el polvo, los ácaros, el pelo de animales, los antiinflamatorios como el ibuprofeno y el estrés pueden desencadenar una crisis asmática en adultos susceptibles.
El asma ocupacional: una causa que se ignora
En adultos que desarrollan síntomas en el trabajo y mejoran los fines de semana o en vacaciones, hay que sospechar asma ocupacional. Pintores, panaderos, peluqueros y trabajadores agrícolas tienen mayor riesgo.
¿Cómo se confirma el diagnóstico?
La espirometría antes y después de un broncodilatador es el estudio de referencia. Si la espirometría normal no descarta el asma, pueden necesitarse pruebas de provocación bronquial.