Las bronquiectasias son una condición en la que los bronquios, los tubos que llevan el aire dentro del pulmón, se dilatan de forma permanente y pierden su capacidad de limpiar el moco de forma eficiente.
¿Cómo se desarrollan?
Los bronquios normalmente tienen una estructura elástica y están recubiertos de células que mueven el moco hacia afuera. Cuando se dañan repetidamente, ya sea por infecciones, inflamación crónica o causas genéticas, se dilatan y se vuelven incapaces de expulsar el moco normalmente.
Síntomas principales
Tos crónica productiva, especialmente en las mañanas, con expectoración de moco que puede ser amarillo o verde. Infecciones respiratorias frecuentes que responden al antibiótico pero vuelven una y otra vez. Fatiga y falta de aire que pueden empeorar con los años.
¿Cuáles son las causas?
Infecciones graves en la infancia como neumonías o tos ferina, fibrosis quística, inmunodeficiencias, reflujo gastroesofágico crónico, y en muchos casos no se encuentra una causa específica.
¿Tiene tratamiento?
No se pueden revertir las dilataciones ya formadas, pero sí se puede controlar la enfermedad muy bien. El tratamiento incluye técnicas de drenaje bronquial para evacuar el moco a diario, antibióticos en las exacerbaciones, y en algunos casos antibióticos inhalados de mantenimiento.
La importancia del drenaje bronquial
El drenaje bronquial diario es el pilar del tratamiento. Técnicas como el ciclo activo de la respiración o el drenaje autogénico pueden aprenderse con un fisioterapeuta respiratorio y realizarse en casa. El objetivo es evitar que el moco acumulado se infecte.