El mercurio elemental se usa ampliamente en la minería artesanal de oro para formar amalgamas que permiten separar el oro de otros materiales. Cuando se calienta esa amalgama, los vapores de mercurio se liberan y son inhalados por el trabajador y las personas cercanas.
¿Cómo entra el mercurio al cuerpo?
La vía principal de exposición en minería es la inhalatoria. Los vapores de mercurio elemental se absorben casi completamente a través del pulmón y pasan directamente a la sangre. También puede absorberse a través de la piel y por ingestión accidental.
Efectos sobre el pulmón
La exposición aguda a concentraciones altas de vapor de mercurio puede causar neumonitis química, con fiebre, dificultad respiratoria grave y daño pulmonar agudo. La exposición crónica a niveles menores produce inflamación pulmonar crónica y daño progresivo de las vías aéreas.
Efectos sistémicos
El mercurio es neurotóxico. La exposición crónica produce temblores, dificultad para concentrarse, irritabilidad, pérdida de memoria y trastornos del sueño. También afecta los riñones y puede causar alteraciones inmunológicas.
Grupos de mayor riesgo
Los trabajadores que realizan la quema de amalgama sin protección, especialmente en espacios cerrados. Las mujeres embarazadas en zonas de minería artesanal. Los niños que viven cerca de los sitios de procesamiento.
¿Cómo protegerse?
Nunca quemar amalgama en espacios cerrados o sin ventilación. Usar respirador con filtro para vapores de mercurio durante el proceso. Hacerse análisis de mercurio en sangre u orina periódicamente si trabaja en minería artesanal. Consultar a un médico ocupacional si tiene síntomas neurológicos o respiratorios.